Apareamiento y Reproducción

 

Las hembras tienen su primer celo alrededor de los seis meses de edad. En las razas grandes, como el Rough Collie, pudiese presentarse más tarde, entre los siete y nueve meses. El celo tiende a durar unas tres semanas, presentándose aproximadamente cada seis meses durante toda la vida de la perra, ya que no existe la menopausia en los perros.

 

La hembra no debe aparearse durante el primer celo y es importante elegir a un padre que sea capaz de compensar los defectos o imperfecciones que esta pueda presentar. Es responsabilidad del criador contribuir con a la mejora de la raza.

 

Ciclo Reproductivo

 

La primera fase del celo se conoce como Pro-estro, en ésta los ovarios segregan ciertas hormonas que estimulan el acondicionamiento de las paredes del útero para alojar a los óvulos fecundados. Los machos comienzan a sentirse atraídos y la vulva de la hembra se inflama. Esta etapa dura aproximadamente 9 días.

 

La segunda fase es el Estro, que dura de 7 a 10 días, en donde la perra ovula y se muestra receptiva a los machos. Se considera que el día 19, a partir del comienzo del ciclo, es el más fértil.

 

Lo más recomendable es trasladar a la hembra a la casa del macho, debido a que algunos perros se resisten a aparearse en otros territorios y las hembras pueden ser agresivas para defender el suyo.

 

El celo comienza a desaparecer gradualmente, entrando a la etapa del Meta-estro. La hembra deja de atraer a los machos y comienza a rechazarlos a su vez. La última etapa es el Ano-estro, que dura de 4 a 6 meses, hasta que se presenta el próximo celo.

 

Embarazo y Parto

 

A las dos semanas del apareamiento, lo pezones de la perra comienzan a aumentar de tamaño. La gestación dura de 63 a 65 días. A partir de la sexta semana las necesidades nutricionales de la perra aumentan en un 50% y es necesario incrementar las raciones de alimento.

 

Justo antes del parto la perra se muestra bastante incomoda, jadeando de forma exagerada. Los partos pueden ser largos y tardar hasta 3 horas entre cachorro y cachorro, lo importante es estar seguro que la perra esté cómoda y tranquila. Si se nota cualquier indicio de que algo podría estar mal, es mejor llamar a un veterinario.

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Deje que la perra coma la placenta y lama a los recién nacidos para retirar las membranas que los recubren.

 

Si nota que alguno de los cachorros no respira, retire rápidamente las membranas que puedan estar cubriendo el hocico. Tómelo con ambas manos y colóquelo boca abajo, esto ayudará a limpiar las flemas. Seguidamente, frótelo con una toalla para estimular la respiración. Si esto no funciona, rodee el morro del cachorro con sus labios y sople suavemente hasta que empiece a notar que el pecho se expande.

 

No extienda esta operación por más de 15 minutos.

 

Es muy importante que un veterinario examine la perra antes de transcurridas 12 horas después del parto. Esto previene peligrosas infecciones causadas por membranas, embriones ó cualquier material retenido.

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